jueves, 31 de marzo de 2016

Crónica nazarena

Bueno, se acabo la Semana Santa, y con ello los ensayos los martes y viernes por la noche, en los que nos contábamos unos a otros nuestras cosas. Compartíamos preocupaciones y nos ayudábamos unos a otros a resolverlas. Y lo más importante, ha sido compartir la pasión de ser Nazarenos, y sobre todo ser trompeteros, porque como dice nuestro hermano Manolo Pérez "Sin trompeteros no hay Nazareno".

Respecto a la procesión, tuve un bajón entre el desayuno y el Paseo, tenéis q perdonármelo, un virus y los nervios me traicionaron, pero llegue a Tribuna.

Uno de los momentos más emotivos fue cuando se produjo la combinación del sonido de nuestras trompetas con la marcha "Aida" de la banda de cabecera.

Y otro momento inolvidable fue recibir la primera bendición, porque no sabes lo que es ser trompetero hasta que ves una bendición de nuestro padre a la luz de la Luna, siendo tú participé de ella. 

Fotografía: Antonio Barrios


Y como me dijo nuestro hermano Manolo Pérez, cuando se terminó la primera bendición, "Ya eres trompetero" junto con la enhorabuena de todos vosotros, nunca lo olvidaré.

Me encantó que se volviese a recuperar nuestro querido Paseo del Linarejos, porque el paseo es nuestra casa, aunque como dice mi padre, ya solo nos falta rodear la Plaza de Toros. el nazareno es de Linares. 

En conclusión, quiero agradecer a todos los Trompeteros la excelente acogida que tuve cuando llegué, por considerarme desde el primer minuto uno más en esta gran familia, con el mismo deseo  para que todos los años podamos seguir tocándole, a nuestro San Juan El Evangelista, Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Madre de los Dolores".


Carlos Barrios

lunes, 28 de marzo de 2016

Ya no huele a incienso...



 Ya no huele a incienso, ya no se oyen tambores, ya no se ven túnicas por las calles, ya no anda Dios por Linares. Largos días de trabajo condensados en apenas una docena de horas, unas horas que para muchos son la gasolina con la que sus corazones trabajan el resto del año, horas en las cuáles no hay cansancio ni agotamiento porque Él está aquí, cerquita, delante nuestra.


Como adelanto, ellos, nuestra Banda, nuestro hermamos de las Ocho Puertas. Esos que nos dan la mano para subir juntos hasta San Francisco para buscarlo, para que salga ya.



Le pedimos, le hablamos, le rezamos...nuestras trompetas son la única compañía que nunca le falta, los cirineos que siempre están delante de su trono, majestuoso, enarbolando ilusiones y deseos con el discurrir de las horas. La Madrugá es testigo de emociones y sentimientos difíciles de explicar. Es oscura la noche nazarena, las farolas nos dan la luz justa, la necesaria para ver su rostro bajo la atenta mirada del que espera aferrado al balcón. Esos palcos que derraman arte y categoría con la más pura de las devociones. Las saetas seguían sonando, y las trompetas contestando, qué dicotomía más perfecta, frente al cristalino garganteo de una voz prendida por la fe, el bronco y antiguo sonido que contesta ante tan hermosa plegaria en forma de cante. ¡Qué no se pierda nunca el amor del saetero!

Y el alba llegó, y la penumbra de la noche dio paso a los rayos de sol que tímidamente se iban abriendo paso entre saetas y chicotás. Y seguíamos ahí, al pie del cañón, como si no hubiese un mañana, como si cada toque fuese el último porque, a pesar de las horas, créanme cuando les digo que la Madrugá se hace corta, muy corta, se vive intensamente y con la misma fugacidad que un rayo, se desvanece sin apenas darnos cuenta.


Y el Paseo llegó, y llegó la hora, y llegaron las familias, y llegaron los abuelos con sus nietos, y llegaron padres e hijos venidos de media España, y llegaron los niños en hombros, y las abuelas con lágrimas, y las madres con sus hijas, y llegó Linares. Linares y su Nazareno, Linares y su Paseo de Linarejos, y se volvió a repetir la historia que jamás debería haber sido cambiada, EL NAZARENO EN EL PASEO DE LINAREJOS. Cientos, miles de fotos e instantáneas han recorrido las retinas de los linarenses durante toda la vida con esa imagen, sublime, elegante, añeja, castiza...pero este año ha vuelto a ser realidad, ha pasado de ser recuerdo a ser vivencia. esa vivencia que es nuestra, que nunca más debe perderse porque fue, es y será identidad nazarena. Justo ahí fue donde vivimos un momento que nos se nos olvidará a ninguno, nuestro hermano, nuestro trompetero, pudo sentir el calor y el abrazo desde lo más profundo de nuestro corazón. Se lo hemos pedido, más de una vez, y el Jefe va a actuar, seguro, Él nunca deja solos a sus trompeteros.

Y mientras el calor apretaba, las calles de Linares se llenaban cada vez más con miles de linarenses que no querían otra cosa que ver a su Nazareno, a su Niña y a su fiel discípulo. La Corredera de San Marcos era un hervidero de gente, agolpada en las aceras, apenas sin un hueco, apenas sin espacio para moverse, pero todo merecía la pena. Sonaban las trompetas, sonaban los trompeteros, y ahora con más fuerza aun porque, sin quererlo, el final se iba acercando. Carrera Oficial lucía espléndida, lucía repleta de linarenses expectantes. Y, como si del camino al Gólgota se tratase, la calle Isaac Peral fue testigo del caminar de miles de túnicas moradas hasta el templo franciscano. 

Y sonó el solo de Oración, y de nuevo, como cada año, por tercera vez, Linares fue bendecido por la mano más conocida de toda la ciudad, por esa mano que representa y significa tanto para esta bendita ciudad. Linares, bendecida por su Señor, por el Nazareno.



Pero aún quedaban un último aliento, un último empujón. La madre, la Niña, no podíamos dejarla sola, con lágrimas en los ojos empujábamos ese esplendoroso paso al son de nuestros hermanos de la Banda de Cabecera. La calle Pontón se volvía a llenar de gente aplaudiendo, de gente deseosa de seguir escuchando la que es para muchos, la banda sonora de Linares. Y la escoltamos, y la llevamos hasta su casa donde como broche de oro, y saliendo del corazón, le entonamos un Ave María, lento, con voz bajita, que solo Ella lo escuche, para que nos proteja y nos de la fuerza necesaria para seguir luchando los 364 días restantes.

Poco más queda por decir. Las emociones y las vivencias se quedan bajo la túnica, los rezos se guardan en el corazón, las lágrimas se apagan en nuestros sueños pero nunca sin dejar de olvidar que nosotros, los trompeteros, tenemos una obligación. Nuestro sino es y será estar aquí, con Él, acompañándolo en todo momento, en cualquier rincón, en cualquier circunstancia somos y seremos su escolta.

¡Vamos señores! Que ya queda menos para volver a ver su cara saliendo por las Puertas de San Francisco.

Que el Nazareno nos proteja otro año más y nos de fuerza pero sobre todo, salud.

¡Señores! ¿Estamos?... ¡ARRIBA!


viernes, 18 de marzo de 2016

Viernes de la "Espera"

Sí, señoras y señores, hoy es Viernes de Dolores.

Hoy es el Viernes de la espera más ansiada del año, hoy comienza la vida para muchos de nosotros, esa vida que nos da fuerzas todo el año, esa vida que levanta corazones y derrama lágrimas, esa vida que nos empuja a ser valientes y tirar "palante", esa vida que nos une y nos hermana, esa vida en la que le pedimos y le rezamos todos, desde el más chico al más grande, esa vida, señoras y señores, que nos da la VIDA.

Ese Viernes de capilla, ese Viernes de olor a naftalina en las túnicas que aparecen en el armario, ese Viernes que huele a incienso y a azahar, ese Viernes que enciende la cera, que limpia la plata, que aprieta el costal, ese Viernes de saeta y dolor, ese Viernes que parece no acabar nunca, ese Viernes que hace que el Paseo de Linarejos empiece a vestirse de gala, ese Viernes donde brilla el latón, ese Viernes donde las calles se convierten en iglesias, ese Viernes donde el Cabo manda y el trompetero obedece, ese Viernes que nos prepara el corazón y el alma para discurrir justo en 7 días por las calles de su pueblo, de su Linares.

La onomástica más preciosa del mundo, Dolores, nuestras "Lolas" y nuestras "Lolis", felicidades de todo corazón para todas ellas. Madres, hijas, hermanas, esposas, abuelas...todas son especiales y todas son únicas, todas son parte importante de nuestra vida y hoy, más que nunca, les deseamos la mayor de las alegrías, porque se lo merecen.
Especialmente y con todo el cariño del mundo para una persona que ha sabido dirigir este "Ejército" de la mejor manera posible, con corazón y experiencia, con elegancia y mano firme, como los buenos toreros, con vivencias y momentos que le dictan el ritmo que debe marcar su corazón. Felicidades, como dices tú, de "tus trompeteros".

A nuestra amiga y hermana, a ti, a nuestra Hermana Mayor, María Dolores, nuestra Capitana.

¿Señores, estamos?...esta va por nuestra Hermana Mayor....¡ARRIBA!

martes, 15 de marzo de 2016

El "sentir" los sentimientos



Queda poco, se acerca otra Semana Santa más y que queden muchas. Cuando se aproxima esta fecha, cuando esta Cuaresma llega a su final y estos ensayos llegan a su epílogo una vez más, donde este grupo de amigos y creyentes llamados TROMPETEROS, a los cuales no hace falta añadir el adjetivo NAZARENOS (porque a diferencia de otros colectivos, ninguna cofradía ha logrado hacernos sombra y este colectivo ha llegado, no solo a ser símbolo de nuestra Cofradía sino de la Semana Santa de Linares en general); cuando llega a su final, digo, nuestro período de convivencia anual, cuando el frío y el agua calan nuestros huesos, con esos pasmos que pillamos, que duran eternamente; cuando ves a la juventud que va entrando poco a poco en el Tercio y ves como los veteranos van dejando paso a estos para que se empapen del espíritu trompetero que ellos deben transmitir a las generaciones futuras; cuando echas en falta a todos aquellos que van dejando este grupo por edad, por enfermedad, por cansancio, por cuestiones laborales o familiares, sientes la añoranza, la nostalgia, los recuerdos de aquellos días, ya tan lejanos en el tiempo, pero siempre vivos en la memoria.

1960-Glorieta de "La Paloma" - Fotografía: Espejo
Echo mis recuerdos atrás y veo a aquel niño que vivía en la calle La Virgen nº 40 encima de la carpintería de su padre, hasta 1972, rodeada de aquellas dos calles tan cofrades como San Marcos y Tetuán; porque en aquella época varias cofradías pasaban por Tetuán pero todas pasaban por San Marcos, tramo alto, ya que la tribuna se encontraba en San Marcos (ocho puertas) y después  en Santa Margarita. Recuerdo, digo, aquellas noches de Cuaresma, acostado en mi cama siendo un crío, bien arropado (en aquella época no había calefacción central en la mayoría de los domicilios, solo los muy afortunados la tenían), se oían a lo lejos las viejas y broncas trompetas que anunciaban la Semana Santa y más concretamente al Señor de Linares, al NAZARENO, esos sonidos iban acercándose poco a poco hasta mi dormitorio, hasta que las podía oír nítidas, fuertes, claras e incluso me sobrecogían; despertaban en mi un sentimiento de emoción, alegría, misterio y porque no decirlo, miedo.

Gracias a mis padres, fui descubriendo lo que significaban esas trompetas, lo que anunciaban y a quien,  pero sobre todo,  que ya quedaba menos para el Viernes Santo; para que mi madre me pusiera de dulce aquel día, camisa blanca, chaleco azul marino, pantalón del mismo color eso si corto, calcetines blancos o de ganchillo (que horror, me lo siguen pareciendo cuarenta y tantos años después), zapatos de charol;  que me dejase levantar a las ocho de la mañana, a asomarme a esa calle Tetuán, que el NAZARENO tardaba en subir horas, asaeteado por los linarenses, con sus rezos y oraciones cantados desde aquellas ventanas, desde aquellas buhardillas; sentía correr por el interior de mi cuerpo una corriente la cual no sé como denominarla, erupción de sentimientos? quizás. Ese cuartel de la Guardia Civil con guardia formada, firmes sus números, con sus fusiles presentando armas, haciéndole honores al Jefe de todos. Al alcalde de Linares ese día.
  
Que emoción cuando llegaba ante mí, su piel morena, su gesto de perdón y sufrimiento, su expresión de bondad  y  resignación  (que diferencia con ese Señor del  Jueves Santo con ese gesto de adustez y altivez, la cual incluso me producía temor); ya ha pasado, corre muchacho no hay tiempo que perder. ¡¡¡Papá!!! ¡¡¡Mamá!!! Ya ha pasado el Nazareno, ¡¡¡va para el Paseo!!!
Y allí que iba toda la familia, había que subir rápido el Paseo, había que coger sitio, el NAZARENO iba a bendecir a su pueblo; mi hermana en brazos de mi madre y yo en los brazos fuertes, poderosos, seguros de mi padre, si no a hombros.


1960 Tercio de Trompeteros de San Juan - Fotografía: Espejo

¡¡¡Callad!!! ¡¡¡Callad!!! Se oye a su guardia personal, se oyen a sus TROMPETEROS; los romanos cruzan sus lanzas, le impiden el paso a la Virgen, esta no se puede encontrar con su hijo; otra vez suenan las trompetas; el Paseo y la Glorieta a reventar, Jesús empieza a mover su mano, niños pasmados, padres y abuelos llorando, los emigrantes que han vuelto a su pueblo por unos días no pueden reprimir sus lágrimas de emoción y sentimientos. Y esas trompetas que siguen y siguen resquebrajándose en su bronco sonido, son la banda sonora del  NAZARENO. 



El pueblo de Linares ya está bendecido otro año más, protégenos Señor de todo mal, danos salud.  Y ahora a verlo bajar,  lento, majestuoso, triunfal bajo el toldo arbolado del Paseo ante el fervor de su pueblo que se derrama por los laterales, pero,  ¿y esa banda sonora que no para? qué envidia de estar como ellos, junto a EL; siempre durante toda la historia de la Cofradía han estado ahí, luego llegaría su Banda de Cabecera, sus Costaleros y sus acólitos, pero el NAZARENO a lo largo de los siglos ha tenido dos pilares que siguen inamovibles: uno, numeroso, el fervor del pueblo de LINARES y otro, pequeño, su inquebrantable guardia personal, su TERCIO DE TROMPETEROS.

Cartel Oficial Semana Santa 1984
 
Desde aquella temprana edad, una idea se fijó en mi pequeño cerebro, algún día quería ser parte de ese grupo de personas, de aquel círculo restringido, ¡¡¡QUERÍA SER TROMPETERO!!! Este deseo se fue agrandando en el tiempo, pues a partir de los diez años mi domicilio cambió y este recaló en el Paseo de Linarejos nº 66, pá que más; pero esto ya sería otra historia.

   Lo que si puedo decir, es que mi sueño se cumplió, tarde pero se cumplió y doy gracias a Dios por ello; mi madre desgraciadamente no llegó a verlo (aunque si vio a su hijo durante once años en la Banda de Cabecera), mi padre si pudo ver a su hijo llegar a una de las metas que se había propuesto en su vida e incluso contempló como su nieto también lo consiguió. Gracias padres por haberme inoculado en vena mi amor por el señor de Linares. Gente hay que puede pertenecer a varias cofradías, YO,  LO SIENTO, SOLO SOY NAZARENO. Por eso grito a los cuatro vientos.

Fotografía: Juan Raya


¡¡¡VIVAN LOS TROMPETEROS!!!
¡¡¡VIVA EL NAZARENO!!!


Linares a 14 de marzo de 2016



PD. Quisiera agradecer en mi nombre y del Tercio de Trompeteros de la Hermandad, que se haya recuperado en la estación de Penitencia de la Hermandad,  nuestro emblemático Paseo de Linarejos; reclamado por la mayoría del pueblo de Linares en general, durante estos años, y por este Tercio en particular; creemos que ha sido una idea acertada, en breves días lo sabremos,  si Dios así lo quiere. 

El escrito que figura más arriba son mis vivencias personales entre los años 1963-1972, como es de suponer desde los cuatro, cinco o seis años en que la memoria ya es activa; y el pueblo llenaba el Paseo como así fue hasta su última subida. En la Regina Fides tuvimos una prueba más que fiable, ahora esperemos la confirmación. Lo que sí está claro es que el desfile procesional se verá en todo su esplendor y no encogido y retenido como estos últimos años.

Gracias a la Junta de Gobierno, gracias a nuestra Hermana Mayor, gracias María Dolores por haberle echado valor al asunto, sabemos que no ha sido fácil. El terreno estaba abonado en sentido contrario.
        
   ¡¡¡VIVA EL NAZARENO!!!


A.V.G. “El Secre”


lunes, 14 de marzo de 2016

Pregón Nazareno

El pasado Sábado, a las 19:30 horas, tenía lugar uno de los pregones más emotivos que se recuerdan. Un pregón cargado de vivencias y anécdotas añejas, que fueron magistralmente hiladas por nuestro hermano "Xemy", y que consiguierom conmover al abarrotado Teatro Cervantes.
Esperamos que los asistentes disfrutasen tanto como nosotros.



miércoles, 9 de marzo de 2016

Palabras que salen del corazón

Os dejamos con las hermosas palabras que han salido de la pluma de nuestro hermano Manuel Luis Garrido.
Puro sentimiento y emoción que describen, en apenas unos versos, la tradición y la fe, el rezo por trompeta, el añejo sabor que cada Madrugá sentimos, y la infitinita devoción que Él nos despierta.



Y nunca habrá Viernes Santo

Trompetero que caminas,
delante del Cristo amado,
marcas el paso al Calvario,
del que ha sido condenado.

La Madrugá es el comienzo,
de tan amargo destino,
y la mañana nos muestra,
el final de tu camino.

Tu corazón, Nazareno,
se llena de dulces notas,
que nacen del Trompetero,
que te siente, quiere y llora.

Yo aún con el labio partido,
no dejaré de rezarte,
alzando trompeta al cielo,
tu paso yo he de aliviarte.

Y nunca habrá Madrugá,
y nunca habrá Viernes Santo,
sin Jesús, el Nazareno,
y sin un trompetero tocando.